• 19 de octubre de 2021 07:48

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Turismo en el Campo de Montiel

Turismo en el Campo de MontielMucho que ver pero más por descubrir… Historia, Tradición, Gastronomía, Naturaleza, Arte y Cultura, Sus Pueblos, Su Gente…. ¿Te lo

Ruta de Senderismo, Castellar de Santiago

Sendero de Castellar

Muchos autores sitúan en las inmediaciones de Castellar de Santiago la aventura del Quijote en Sierra Morena que tratan los capítulos XXIII y XXV de esta obra

Recursos Históricos, Culturales y Sociales de CASTELLAR DE SANTIAGO

Castellar de Santiago

Castellar de Santiago y su comarca ha estado habitado desde los primeros tiempos de la llegada del hombre a la península ibérica. Debido al relieve montañoso, la caza era muy abundante y los abrigos naturales que ofrece la sierra hacían la vida todo lo agradable que podía ser para el hombre primitivo. Son numerosos los asentamientos de la edad del hierro en la zona, donde iberos y celtas disfrutaron de este sitio estratégico entre la meseta y Andalucía. Lugar de paso hacia los puertos del mediterráneo, fue atravesado por el Camino de Aníbal en su expedición guerrera contra Roma, en la Segunda Guerra Púnica. La gran influencia de las minas de Obulco y Cástulo en la zona hizo que los romanos construyeran una importante vía que atravesando el «saltus Castulonensis» o Sierra Morena podría haber atravesado el paso por Aldeaquemada y Castellar.

Extensión: 95,50 km²
Habitantes: 1897 (INE 2019)
Densidad: 20,59 hab./km²
Tlf. Ayuntamiento: 926 340 001
Web del Ayuntamiento
C.Postal: 13750
Ubicación: 38°32′07″N 3°17′00″O
Gentilicio: Castellareño-a
Patrón: Stmo. Cristo de la Misericordia

Orígenes e Historia

Castellar de Santiago con la decadencia del Imperio Romano y la debilidad de los pueblos germánicos, se propició la entrada en la península de los árabes hacia el año 711. Lo que en principio era una incursión de tanteo se convirtió en una invasión casi completa, a excepción de algunas zonas del norte de la península en que se mantuvieron algunos reinos cristianos.

En 1212, tras la victoria de las Navas de Tolosa, y de acuerdo al Diccionario Histórico Geográfico de la Provincia de Ciudad Real de D. Inocente Hervás y Buendía, el Arzobispo de Toledo permaneció en la fortaleza de Calatrava afianzando las posiciones recuperadas utilizando como armas la repoblación de los terrenos arrebatados a los invasores y el despojo junto a los Caballeros Calatravos de las plazas y Castillos a este lado de Sierra Morena.

La Torre o Castillete del cual toma su nombre el pueblo dejó entonces de usarse como bastión de vigilancia y defensa, y el más que probable primer asentamiento abrigado a su protección, descendió del actual cerro Castellón a su asiento definitivo en la loma formada entre los arroyos Este-Oeste de la Rambla y la Fontona, conocida como la Mata de Mencaliz, de donde cogió su nombre primigenio; Castellar de la Mata de Mencaliz.

Castellar de Santiago con la reconquista y el ensalzamiento de las Órdenes militares y su reparto de zonas de influencia, Castellar de de la Mata queda situado en el Campo de Montiel en la influencia de la Orden de Santiago; también en zona fronteriza de disputas territoriales entre las Órdenes. Su ubicación debió ser siempre la que actualmente ocupa ya que parece ser la más adecuada con arreglo a las normas no escritas de establecimiento de población. Cercana a río, a ser posible en su hoz si la tuviera, en altozano, para la evacuación de aguas de lluvia, protegida de los vientos del norte, cercana a camino o con enlace propio sobre otra vía; requisitos que se cumplen en esta villa.

Tras un crecimiento geométrico en las postrimerías del siglo XV y principios del siglo XVI, amparada con las repoblaciones de la Orden de Santiago, y en presencia de la Cañada real Conquense que comunicaba Andalucía con las Sierras Altas de Cuenca y el Mediterráneo, se independizó del Señorío de la Torre de Juan Abad mediante una carta de independencia de Felipe II firmada el 14 de septiembre de 1564, mediante el abono de cinco mil ducados que sirvieran para sufragar las costosas guerras contra el turco. Tendría entonces 360 vecinos, de los cuales 30 eran Hidalgos.

La carta de independencia definió su actual término municipal con “una legua de cinco mil varas” a la redonda, desviando la Cañada Real Conquense conocida como “Vereda de los Serranos” por los límites con la Torre de Juan Abad el paso de los ganados trashumantes en busca de los mejores pastos estacionales del sur.

Fuente: Web oficial del Ayuntamiento de Castellar de Santiago

Patrimonio de Castellar de Santiago

• Iglesia Parroquial de Santa Ana

De mediados del XVI corresponde a tipología de iglesias toledanas y manchegas de tradición mudéjar, asentándose exteriormente sobre un terreno irregular, necesitando elevar la altura de sus pies sobre un montículo de piedra artificial para equilibrar el alzado.

Su decoración exterior es prácticamente inexistente como corresponde a los templos renacentistas españoles

Su interior alberga la hermosa imagen del barroco tardío del Cristo de la Misericordia; soberbia talla del maestro toledano Giraldo de Merlo que muestra al Cristo en la Cruz. En 1619 Pedro Abarca, Clérigo Presbítero de la Villa encargó la imagen en madera de la Sierra de Cuenca por 850 reales, llegando con el tiempo a ser la imagen más venerada: El Santo Patrón.

Santa Ana es una buena muestra del triunfo de los presupuestos puristas: la sencillez de las líneas; la austeridad decorativa; el empleo de elementos arquitectónicos con un matiz ornamental; la iluminación matizada determinada por los escasos vanos, localizados con preferencia en el crucero; la economía de materiales, con gran preferencia del ladrillo, reservando la sencilla piedra moliz para las portadas y lugares de refuerzo; la medida en proporción son algunas de sus características más señaladas.

El templo tiene planta de cruz latina. Consta de una sola nave central con brazos del crucero poco desarrollados y está rematada con una espadaña con tres campanas realizada en forma de arco triunfal, terminada en frontón triangular coronado por su cruz y veleta de hierro. Se trata, sin duda, de un añadido posterior.

Los muros de edificación son de mampostería basta con gruesos contrafuertes mezclados con verdugadas de ladrillo que sustituye a las piedras en las esquinas y en el dovelaje de los vanos. Posee dos puertas de acceso con pórticos de piedra arenisca roja.

Ocupando el centro del tramo central del lado sur se abre la portada principal, de gran monumentalidad. El arco sobre el que se articula todo el conjunto es de medio punto, ligeramente peraltado. Las jambas son rectas, a modo de simples pilastras. Esta sencilla estructura se engloba dentro de un marco clasicista, a modo de arco triunfal. A los lados poderosas jambas, construidas sobre núcleos apilastrados cruciformes, con tres semicolumnas adosadas toscanas. Sobre las jambas se dispone un doble entablamento. Su friso no se decora, prevaleciendo la pureza de su austera decoración. El segundo cuerpo se compone de una hornacina bajo cúpula semiesférica, englobada por un rectángulo, y en su clave una inscripción nos revela la fecha de su término (año 1680). Por encima de la portada encontramos restos de una cornisa de ladrillo, demostrando la presencia de una intervención posterior.

Arquitectónicamente en su Interior la iglesia parroquial de Santa Ana desarrolla planta de una sola nave, con presbiterio poligonal de cinco lados, con brazos del crucero apenas esbozados, como es habitual en el modelo de templos difundidos en la segunda mitad del siglo XVI en la zona manchega, por influencia de los planteamientos de Juan de Herrera, arquitecto de El Escorial.

El presbiterio, semiesférico, adorna su liso paramento mediante cuatro altas pilastras toscanas en ángulo. Sus capiteles resaltan sobre el entablamento, que a modo de franja decorativa recorre toda la línea de impostas, prolongándose ininterrumpidamente por los brazos del crucero hasta el cuerpo de la nave.

Sobre el crucero una falsa cúpula sostenida por cuatro pechinas. El cuerpo principal se divide en tres crujías separadas por pilastras toscanas, dispuestas sobre zócalo corrido, sin basas. La bóveda, de cañón, sin lunetos, queda dividida en cuatro elementos mediante sencillos arcos fajones de medio punto, apoyándose sólo tres de ellos en sus correspondientes pilastras, mientras que el correspondiente a la zona de la portada carece de apoyo.

Los brazos del crucero son poco profundos, sustentados sobre cuatro pilastras toscanas con sus correspondientes capiteles y entablamento. Se cubren con bóvedas de cañón, sencillas. En el muro de unión entre los brazos y el presbiterio se abren pequeñas capillas-hornacinas, protegidas con verjas de hierro. En el lado de la epístola se abre un nicho, sobre grada, frente a la que se dispone la pila bautismal, con taza gallonada, sobre pedestal.

• Casas Blasonadas y Escudos

En la villa existen tres casas blasonadas con iguales motivos heráldicos, posiblemente de las últimas familias hidalgas de la villa. Poseyó además Castellar, según el Cardenal Lorenzana, dos ermitas dedicadas a la Virgen de la Encarnación y a San Roque, hoy ya no existen. Sabemos también que había en tiempos de la Guerra de la Independencia un hospital y dos pósitos. En el siglo pasado sabemos que Castellar tenía diez alfarerías de obra parda vidriada para el fuego, tres tahonas, un molino de viento y dos de aceite. La loza se vendía en toda España y se le conocía como Castellar de los Pucheros.

Además resulta posible visitar los distintos puntos como el Cerro el Castellón, en los que en sus faldas encontramos una mina de hierro de origen Celtibérico, en la que se puede adentrar unos metros (en verano más por estar seca) en invierno se puede entrar muy poco porque se anega de agua.

Senderismo y Cicloturismo

• Sendero de Castellar

Muchos autores sitúan en las inmediaciones de Castellar de Santiago la aventura del Quijote en Sierra Morena que tratan los capítulos XXIII y XXV de esta obra universal, por tal motivo la localidad está ubicada en el Itinerario Cultural Europeo de la Ruta de Don Quijote, contando con dos descansaderos, uno en la localidad y otro en plena Sierra. Asimismo cuenta con el Sendero Municipal que comunica con la Ruta recorriendo por espacio de 12 km. la histórica Cañada Real de Cuenca, ( Vereda de los Serranos), con múltiples miradores y espacios de descanso para el caminante.

En el Término Municipal, en una antesala de Monte bajo donde el Excmo. Ayuntamiento ha habilitado una zona de recreo, La Herrumbrosa, coinciden dos vías pecuarias y un sendero municipal que permiten descubrir las apasionantes rutas de la Transhumancia Española. Hacia el este el Cordel de Albacete se adentra en Sierra Morena con dirección a los límites de la Provincia de Jaén y Ciudad Real, y hacia el norte la Vereda de los Serranos Constituye una Cañada Real de Primer orden con un potencial medioambiental y de turismo ecológico sin límite.

Las inmediaciones de la localidad nos sorprenden así por el quiebro de la Mancha Llana con la zona montañosa de Sierra Morena.

Resultan de gran belleza paisajística los parajes conocidos como Cerro del Toro, la Alameda, el Realejo o las traviesas… a los que se puede acceder o bien andando, realizando una de las múltiples rutas de senderismo, o bien en bicicleta. En Castellar se organiza anualmente un encuentro de bicicletas de montaña por los bonitos y diversos caminos, a nivel nacional, siendo cada vez mayor el número de participantes.

Por la noche, podemos realizar otras actividades, si la noche lo permite y realizar algo de “astroturísmo” desde el Castellón o la zona de las estribaciones de Sierra Morena.

• Cañada Real Conquense – De Los Serranos

Este gran recorrido de 132 Km. cruza de Norte a Sur el lado oriental de la provincia de Ciudad Real, siguiendo la Cañada Real Conquense, una de las más largas de España. La ruta está estructurada en seis tramos:

El primero, de 26 Km., parte de la ermita de San Isidro en Socuéllamos, has el Km. 141,8 de la carretera CM 400 (Tomelloso – Munera).
El segundo, de 20 Km., desde este punto hasta Ruidera y sus Lagunas.
Un tercero, de 19 Km., nos acerca hasta Alhambra.
El cuarto, de 24 Km., nos lleva a Pozo de La Serna.
El quinto, de 22 Km., hasta el Km. 7,6 de la CR 614 (Torrenueva – Torre de Juan Abad).
El sexto culmina a los pies de la Sierra del Cambrón, en Castellar de Santiago, en el límite con Andalucía y la provincia de Jaén, junto a la carretera CRP 610 (Castellar de Santiago – Aldeaquemada)

Para que la andadura sea más fácil, se ha señalizado el trayecto con balizas de madera y paneles informativos, incluidos 15 mapas con cartografía detallada para conducirse y orientarnos mejor.

La Cañada Real Conquense nace en las Sierras de Tragacete y Albarracín en Teruel, atraviesa Cuenca y La Mancha hasta alcanzar Sierra Morena y la comarca del Condado de Jaén. El viaje que te proponemos permite conocer y disfrutar tres grandes unidades paisajísticas y sus transiciones: la llanura Manchega, la altiplanicie del Campo de Montiel y las estribaciones de Sierra Morena Oriental. Esta vía es la utilizada por los pastores trashumantes que mantienen aún viva una tradición milenaria para hacer la muda, trasladándose con sus cabañas de ganados ovino, caprino, vacuno e incluso de reses bravas en busca de los mejores pastos. Hacia el Sur, en época invernal. Hacia el Norte, en el verano, hasta los altos agostaderos de las sierras turolenses.

Partiendo de Socuéllamos recorreremos la Llanura Manchega, amplia extensión, con una altitud entre los 600 y 700 m., caracterizada por su planitud, horizontabilidad y sus luminosos paisajes en donde los cultivos agrarios de secano han sustituido casi por completo al encinar manchego-aragonés que lo cubría prácticamente hasta la Edad Media, y en donde sobre todo se enseñorean las viñas «y sus cada día más apreciados y premiados vinos de la D.O. Mancha» y los cultivos cerealísticos, bajo un clima mediterráneo continentalizado y seco.

Sin darnos casi cuenta, la cañada irá suavemente encajándose siguiendo la misma red fluvial, diluyéndose el paisaje manchego y adentrándonos poco a poco en el Campo de Montiel. Iremos remontando su altiplanicie (700-900 m.) o paramera de calizas y dolomías recubierta de manchones de masas de encinar, sabinar y matorral mediterráneo, en cuyo corazón con gran sorpresa descubriremos encajado el complejo lagunar cárstico de calizas traverníticas más excepcional de Europa, las celebérrimas Lagunas de Ruidera, hoy Parque Natural, rosario de 15 espléndidas lagunas cabalgándose una tras otra a lo largo de un profundo corredor de 30 Km., de gran belleza y riquísima vegetación hidrófila y acuática.

En contraste con ellas, en Alhambra y sus alrededores, se irá abriendo nuevamente el paisaje agrario y desnudo con su relieve de cuestas, ondulaciones, mesas y cerros testigos; y las intensas gamas de tonalidades rojizas características de las areniscas y arcillas triásicas que tanto identifican esta Comarca. Esta roca arenisca, bautizada como «moliz» por los canteros, era explotada desde época ibérica y romana como piedra de sillería para construcción de sus edificaciones más regias, para la escultura, para afilar armas u otros instrumentos metálicos; o en la Edad Media y Moderna en los castillos, en las iglesias y sus portadas, y en las fachadas blasonadas de La nobleza terrateniente de pueblos y ciudades manchegas; como puede verse especialmente visitando la cercana y monumental Villanueva de los Infantes en donde podremos admirar ejemplos de la mejor arquitectura renacentista y barroca manchega. Desde aquí nuevamente el horizonte infinito domina el paisaje de viñedos, cereales y olivos, sólo interrumpido por las sierras paleozoicas de Alhambra (1088 m.) y del Cristo, que destacan elevándose a nuestro lado, con sus crestones de cuarcitas ordovícicas, revestidas de jarales, matorral de encinar, tomillos, etc. y su actual parque eólico.

A continuación, durante el cuarto y quinto tramo, iremos bordeando la comarca de Valdepeñas y de Mudela donde se cultivan los más destacados caldos de la D.O. Valdepeñas. Una vez hallamos pasado junto al pantano de La Cabezuela y el río Jabalón, los retazos de vegetación serrana mediterránea y las áreas adehesadas se irán haciendo más numerosas y habituales, acercándonos progresivamente a ambientes cada vez más serranos, desde Castellar hasta llegar a los pies de Sierra Morena Oriental.

La Mancha y particularmente estas áreas esteparias del Campo de Montiel cultivadas, con pastizales y pastos secos según las distintas estaciones, intercaladas con zonas de monte bajo y matorral mediterráneo, constituyen un hábitat idóneo para alimentar una fauna de mamíferos, aves y reptiles muy variada. Así, a lo largo del trayecto podremos observar aves como gangas, gavilanes, aguiluchos cenizos, cernícalos, zorzales, mirlos, alondras, gorriones trigueros, tordos, o al sisón común, entre otros; y con suerte a la majestuosa y corpulenta pero amenazada avutarda. Sin olvidarnos obviamente de la brava perdiz roja, tan apreciada cinegéticamente. Entre los mamíferos: zorros, garduñas, liebres, conejos; o jabalíes y ciervos ya en Sierra Morena. También conviene reseñar que esta cañada en algún momento pasa cerca (entre Alhambra e Infantes o entre Torrenueva y Sta. Cruz) o coincide (de Castellar a Sierra del Cambrón) con zonas de especial protección para las aves.

Esta cañada nos sirve asimismo como un gran eje vertebrador gracias al cual podemos evocar la historia de estos territorios y aprovechar para acercarnos a conocer ciudades que si bien no las cruzamos si quedan muy próximas, como Tomelloso, La Solana, Villanueva de los Infantes, San Carlos del Valle, Valdepeñas o Torrenueva.

En las Sierras de Alhambra y del Cristo, en Alhambra y sus alrededores, cerca de Castellar y en la misma Sierra del Cambrón, se conservan los restos de poblados prehistóricos amurallados de la Edad del Bronce, testimonios de la presencia de pobladores autóctonos desde muy antiguo. De la Antigüedad Clásica destaca el óppidum ibérico y la posterior ciudad romana de Alhambra (corresponde a Laminium, citada por Ptolomeo, Plinio y Estrabón), una de las poblaciones con más continuidad histórica si tenemos en cuenta que por aquí cruzaba la vía nº29 de Mérida a Badajoz y de aquí partía la nº30 que unía con Toledo; o que su fortaleza musulmana se levanta sobre un poblado prehistórico y en la ladera Sur del pueblo la necrópolis visigoda de Las Eras.

La importante presencia musulmana concluirá hacia la mitad del S. XIII la conquista definitiva de esta zona oriental se produce en los años siguientes a su derrota en Las Navas de Tolosa (1212) cayendo en poder cristiano las plazas de Alcaraz, Eznavejore, Alhambra y Montiel, por este orden. A partir de este momento sería la Orden de Santiago la encargada de repoblar y redefinir los que serían los nuevos límites y sus dominios jurisdiccionales frente al arzobispado de Toledo y las Ordenes de Calatrava y de San Juan, convirtiendo a Montiel en la cabeza de partido desde donde organizar y administrar política y judicialmente todo este territorio. Durante los S.XVI y XVII se produciría un aumento creciente de los señoríos seculares como Torre de Juan Abad titular de Francisco de Quevedo, aunque todavía dependientes fiscalmente del reino de Toledo; hasta que en 1691 las diferentes demarcaciones se segreguen de éste y se constituyan en los partidos de Almagro, Infantes y Alcaraz. Los dos primeros más el Priorato de San Juan, bajo el gobierno de los monarcas borbones de finales del S.XVIII, conformarán la nueva provincia de La Mancha.

Por último, durante todo el recorrido, debemos tener siempre muy presente que surcamos un paisaje con una marcada dimensión literaria, pues éste ha sido evocado, o ha servido de inspiración o trasfondo a relatos y obras poderosas salidas de las plumas de escritores universales como Miguel de Cervantes con su inmortal Don Quijote de La Mancha, Francisco de Quevedo, Galdós, … entre otros.

• La Herrumbrosa

Es el paraje natural situado a sur del pueblo, en las cercanías del limite con Andalucía, a unos 7 km. de la localidad. Está limitado por el sur con la vía pecuaria llamada en esa parte Cañada del Cambrón y el paraje denominado La Tabernilla. Al oeste por la Sierra del Cambrón. Al norte las casas de finca que alberga el paraje y al oeste el Camino de las Navas, el Cerro de Júpiter y el arroyo del mismo nombre.

Su constitución es del Paleozoico, Constituido por pizarras (toscas, para los lugareños) y cuarcitas, abundantes en todo el territorio. Se pueden observar fósiles en las falda del denominado Júpiter. En su parte noreste tiene una pequeña cueva de varios metros, con entrada y salida. Lugar muy visitado por los niños y mayores el día de la Romería de San Marcos.

Dentro del paraje al lado de la carretera se encuentra una pequeña fuente de aguas ferruginosas que parece ser ha dado nombre al sitio, llamado por las gentes de lugar, propensos como somos a recortar las palabras: «La rumbrosa».

Lugar de descanso de viajeros y trabajadores en su paso por la carretera que es hoy de Castellar a Aldeaquemada llamada oficialmente Carretera de Daimiel a Villacarrillo, y que fue camino real entre las dos localidades. No hay constancia del aprovechamiento de sus aguas como medicinales por ninguna de las culturas que han habitado la zona ni el año aproximado en que fuera abierto el pocillo en el que rompe el agua.

Anexo al sitio, se encuentra un afloramiento de rocas en la cañada: La Tabernilla, lugar de excursión el día de la romería. Las explanadas que se encuentran en las cercanías eran utilizadas para jugar el partidillo de fútbol, los juegos infantiles en los que participaban los adultos y toda suerte de torneos. Y al día siguiente «La Virgen de los Dolores»

Coordenadas UTM del recorrido, PDF | Mapas Ruta de senderismo, tríptico

Fiestas y Tradiciones

Como todos los pueblos, Castellar de Santiago tiene varias costumbres, unas se mantienen y otras se han perdido con el paso de los años. Las principales fiestas son: El Cristo de la Misericordia, el 14 de septiembre; San Marcos, el 25 de abril; y la feria, el 15 de agosto.

• Hogueras

Una de las costumbres que se mantienen y que data de tiempos inmemorables son las hogueras que inauguran las fiestas en la víspera de la fiesta del Cristo de la Misericordia. Cada 13 de septiembre, a las nueve de la noche, todos los vecinos del pueblo encienden sus hogueras, que se sitúan en medio de las calles, y con ellas se dan por inauguradas las fiestas. A la vez, cientos de cohetes se lanzan en honor al Santísimo Cristo de la Misericordia. Es todo un espectáculo ver cómo «arde» el pueblo, tanto desde dentro como a las afueras del mismo. Cuando la hoguera, que se hace a base de ramas de chaparro, abundante en los alrededores, se va extinguiendo, los vecinos preparan sus parrillas y se hace una barbacoa a base de chuletas, chorizos, panceta, sardinas, etc.

• Santos

Otra de las costumbres del pueblo son los Santos. En la noche del 31 de octubre es tradición que la gente joven del pueblo (aunque también lo hace gente más adulta), se reuna en casas, cortijos… y pasen la noche todos reunidos. Allí cenan y después se monta la fiesta. Más tarde cada quien decide con quién dormir.

En San Isidro también es tradición pasar el día en el campo de comilona.

La fiesta de San Marcos es una de las más vistosas y divertidas del pueblo. La fiesta se reduce a una romería que empieza el 25 de abril y se extiende durante más días si limita con fin de semana. La fiesta se celebra en un lugar llamado La Herrumbrosa (habitualmente llamado Rumblosa o Rumbrosa por sus habitantes) localizado en las estribaciones de Sierra Morena, justo en el límite entre la provincia de Ciudad Real y Jaén, a unos 8 km del pueblo. Es un paraje muy bonito, lleno de arboleda, donde todo Castellar se traslada durante esos días. La gente lleva su tienda de campaña y pasa varias jornadas en el campo. Allí come, cena, bebe, en definitiva, está de fiesta. *Por la noche hay un escenario donde actúa alguna orquesta o un grupo de rock y todos bailan alegremente. Durante los días que dura San Marcos el pueblo está vacío porque todos los castellareños se han trasladado al campo.

· Los Mayos

Es otra tradición particular de este pueblo. El primero de mayo algunas de las fachadas de las casas amanecen con pintadas de mensajes a las casaderas del pueblo. Una tradición que se ha ido degenerando por el concepto equivocado del humor mal entendido. Lo que resalta siempre en los «mayos» es la ortografía, la mala pero a veces simpática ortografía. Apenas se entienden ciertos mensajes, pero desde los más flemáticos a los más insultantes, pasando por los obscenos, los «mayos» son sin lugar a duda una manifestación externa más de la expresión popular.

• Santísimo Cristo de la Misericordia

El Santísimo Cristo de la Misericordia es el patrón de Castellar de Santiago y su festividad anual es el 14 de septiembre. Es considerada la festividad más importante del pueblo. El día 14, por la mañana, se inicia la procesión en honor al Santísimo Cristo de la Misericordia, acompañada por una banda de música y «adornada» con tiros de escopeta y una impresionante traca durante todo su recorrido. La ceremonia de clausura, el 16 de septiembre por la noche, se hace mediante un castillo de fuegos artificiales. Esta fiesta cada vez es de mayor rlevancia y cada vez más son los visitantes que se acercan a sus actos centrales en torno a la Plaza de la Constitución. Estas fiestas están acompañadas por las hogueras del Cristo, hogueras y fogatas que se encienden en la víspera de la festividad y en torno a las cuales se reúnen todos los vecinos para compartir una barbacoa de chuletas, sardinas, etc. Poco conocemos del origen de la fiesta de las Hogueras de Castellar de Santiago más allá de interpretaciones sobre hipotéticos orígenes.

Las hogueras están vinculadas al origen de Castellar; bien como costumbre transportada por los primeros pobladores llegados a través de la Cañada Conquense desde tierras altas del centro de la península ibérica a principios del siglo XVI; bien como resultado de la repoblación de esta comarca desde otras latitudes en sucesivos periodos históricos revitalizando rituales milenarios similares a los de otras poblaciones colindantes.

Ahondando en sus orígenes podríamos enlazar los inicios de la fiesta con el carácter agrícola del pueblo; con la progresiva victoria del laboreo sobre los pastos y la función del fuego en el cambio productivo que gradualmente se asienta en ese momento histórico, o la victoria sobre fuego como elemento destructor.

Sea como fuere, el fuego, elemento afín a la cultura mediterránea con ancestros en todas las culturas que en una y otra época han dejado sus huellas en la península, será el protagonista cada 13 de septiembre en Castellar de Santiago; constituyendo la originalidad de las Hogueras de Castellar el haber mantenido fielmente la sencillez de la ceremonia y su carácter familiar y entrañable, que permiten vivir un rito inalterables seguramente desde hace siglos: En los días precedentes y especialmente en la mañana del 13 se recogerán en la sierra los ramajes, realizando en cada puerta un montículo de leña que prenderá a las 21:00 horas. En su punto más álgido, el humo y las pavesas incandescentes que revientan de las marañas verdes, bailarán en el cielo al compás del estruendo de cohetes y disparos al aire de escopeta, sobrecogiendo a quien lo vive desde dentro en familia, y sorprendiendo la imagen de un pueblo en explosión a quienes lo contemplan desde el exterior.

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