• 19 de octubre de 2021 06:48

VENTA NUEVA, Villamanrique.

Venta Nueva, Villamanrique

Referencia literaria internacional a través del ilustre personaje Don Quijote y encrucijada de caminos. En esta venta manchega, donde se manteó a Sancho, confluyen el paso de Sierra Morena a través de la Vía Augusta, el milenario Camino de Aníbal y postrero de Andalucía

.En el Camino Real de la Mancha a Andalucía, en el paso más natural de la Meseta a la depresión del Guadalquivir, al comienzo oriental de Sierra Morena, en el cruce de las antiguas : Vía de Aníbal y Vía Augusta, al final del término de Villamanrique, está situada la Venta del Villar o Venta Quemada, o Venta Nueva. La posada más visitada y socorrida en los siglos XVI y XVII.

Trescientos sesenta y cinco pesebres, contados en sus cuadras, uno por cada día del año. Recuas de mulos y caballos, a lomos o en carretas, transportaron a principales y buhoneros, de uno al otro lado de Barranco Hondo, con los repetidos riesgos de salteadores y brusquedades del camino.

Ahora haremos un recorrido por algunos personajes que pasaron por ella, como Santa Teresa de Jesús, Cervantes, Cosme III de Medicis, etc…Ya tenía sesenta años la Santa, cuando fundó en 1575 el monasterio de San José del Salvador en el lugar de Beas, urgida insistentemente por la familia del caballeo Sancho Rodríguez de Sandoval, de noble linaje, con hartos bienes temporales. Fue casado con una señora llamada doña Catalina Godínez. Entre otros hijos que nuestro Señor les dio, fueron dos hijas, que son las que han fundado el dicho monasterio.

Se cuenta en las Relaciones Topográficas de Felipe II, que la comitiva salió de Malagón el 14 de Febrero de 1575, a las siete de la mañana. Que iba la Santa con alta fiebre en ese frío Febrero, necesitando algún auxilio y reposo en los infernales mesones que se encontraban al paso.

Siguiendo el relato de Ana de Jesús, una de las protagonistas, los carreteros perdieron el camino en Sierra Morena durante dos horas. Recuperándolo seguramente en ” El Llano”, que se abre en Venta Nueva, lugar apacible para un descanso. Agradecida, la Santa recitaría al Señor, los imponentes versos que nos dejó para siempre:

Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda. La paciencia, todo lo alcanza, quien a Dios tiene, nada le falta: Sólo Dios basta.

Cuenta Santa Teresa que pasó en Beas unos meses felices, mejorando su quebrantada salud.

Por esta época, años después, frecuentó Venta Nueva, Miguel de Cervantes Saavedra (1.547 / 1.616), personaje tan preclaro en Letras como Teresa de Cepeda y Ahumada en Santidad. Hombre que pasaba de los cincuenta años, cargados de dichas y desdichas. Victorioso en Lepanto (” Victoria gloriosa como no verán otra los siglos venideros” ). Prisionero de los berberiscos en Argel hasta que los monjes Trinitarios pagaron su rescate. Después en la Villa y Corte, quiso ser como Lope de Vega, el autor de moda en el Teatro, pero se conformó con ser funcionario recaudador para andaluces y manchegos.

Cervantes encontró su inspiración entre Caminos y Ventas de La Mancha austera, imaginativa y socarrona. Descubrió que narraba, como nadie lo había hecho hasta entonces. Y que fluían situaciones y personajes del lugar, con la frescura y originalidad como la de aquel que ha perdido el juicio de tanto vivir sus sueños. Y le llamó Don Quijote de La Mancha, héroe ilusionado en todas las batallas perdidas, con aspiraciones de ” desfacer todos los entuertos ” que se le presentaren.Y resultó ser uno de los libros universales, para gloria de las letras españolas.

También pasó por Venta Nueva en el siglo XVII, el Gran Duque de Toscana, Cosme III de Medicis (1.642 / 1.723 ). Ilustre sucesor de la poderosa familia de Florencia, mecenas y gran animadora del Renacimiento en la Europa de Papas y Emperadores. Este hecho cultural, con nueva visión de la vida, actuó sólo en las artes, en las letras, en las ciencias y en las costumbres, pero no aportó ninguna ventaja en lo político ni en lo económico.

Cosme III (Cosimo) fue educado en contraposición a sus predecesores, en una línea menos innovadora, por lo que desarrolló un carácter extremadamente beato, y muy religioso por influencia de su madre. Se interesó por las ciencias naturales y se hizo gran aficionado a los peregrinajes por Europa, abandonando sus obligaciones conyugales y de gobierno, que llevaron a la Toscana casi a las ruina y a su mujer a dejar el Palacio Pitti, residencia familiar.

Aunque los hechos del personaje fueran los que fueron, sí es significativa la parada en Venta Nueva (término de Villamanrique) de Cosme III de Medicis, en el año de 1.668.Felipe IV(1.621/1.665), rey de España, fue otro de los personajes que pasaron por Venta Nueva, camino de Andalucía. Ni orgullo ni desprecio merece esta parada del séquito real. Solamente constancia de un hecho, que sucedió en tierras de Villamanrique.

Nada ejemplar resultó este rey para la España Barroca. Al abúlico Soberano increpaba Quevedo en estos términos: ” Los reyes son trabajadores, y no valen más que por su trabajo; holgar es defraudar vuestros sueldos “. Toda su responsabilidad la descargó en el valido Conde Duque de Olivares, con más desaciertos que beneficios para la Nación Española.

Mientras el Monarca ocupaba su tiempo en cazar y demostrar pasión vehemente por las mujeres ( 20 o 30 hijos bastardos se le atribuyen), el Imperio de su abuelo Felipe II se achicaba y se desmoronaba. Su consejera particular, Sor María de Ágreda, no fue suficiente para resolver los problemas políticos y los asuntos personales de su Majestad. Eso sí, en su reinado Velázquez pintó uno de los mejores cuadro del mundo, Las Meninas.

Venta Nueva sigue conservando la estructura de casarón de campo, remozada y de buen ver. ¡Por muchos años!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Bienvenidos al Medio de Prensa Digital del Campo de Montiel | Tlf. de contacto: 655 179 530

X